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viernes, 22 de junio de 2012

Lucas y las almas

Nunca antes había hecho fotos en formato medio.
"La cajita" hubiera roto el corazón de cualquier chiquilín de nueve años .

Nos la llevamos a casa esa tarde ,la guardé en el cuarto oscuro y Lucas , pobre , no durmió hasta las cinco de la mañana , hora en que se soñó con alas enormes portando aquella cajita y eligiendo pedacitos de mundo a través de la lupa de la cámara.

Después del desayuno me dispuse  a cargarla mientras él trataba de no parpadear , para no perderse ningún paso.

Recuerdo que elegí película color ,diapositiva y le pedí a Lucas que se pusiera de pié ,entonces accioné la palanquita y apareció la lupa de enfoque .

EL  saltaba de alegría , no terminó su té con leche  ni tocó las tostadas ...
Sólo quería saber.

Más tarde , en el parque le dije" - juguemos un juego, vamos a llevarnos una partecita de lo que nos guste"
Entonces  me miró, y muy seriote me dijo "- Ma , eso  no se puede"  y siguió explicándome que podía llevarse una flor o una piedrita o un caramelo del kiosco pero no la sonrisa de la nena que se hamacaba fuerte....

Yo  ,preparé la cámara con la apertura y velocidad necesarias , nos acercamos a las hamacas y le dije a Lucas      - " ahora , apretás ese botón y nos llevamos esa sonrisa"

Más tarde , mucho después de cenar , lo encontré en la puerta del cuarto oscuro justo antes de que  abriera la cámara y velara el rollo ;" Lo único que quiero es ver si ella está bien mami!"

Ahí fué que entendí , que    tenía  que decirle la verdad a mi hijo y no enredarlo más ...
Entonces le expliqué el funcionamiento de la cámara y de paso, que la había comprado en cuotas y  que no la había traído papá noel...

Lucas creció y con el tiempo y mucho esfuerzo , se recibió de ingeniero naval .
Nunca dejó de llevar una camarita a cuestas ni de tener la esperanza de atrapar aquello que mas le gustara...

2 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

No está mal.El titulo es interesante, despierta la curiosidad para leer, curiosidad que no es defraudada.
me recuerda el extrañamiento, ver algo comun como si fuera extraño.
Es interesante como se presenta a la fotografia. Buen posteo.

el oso dijo...

Otro modo de anhelar la inmortalidad: la cámara. ¡Y qué valor que tiene para quien descubre el alma de ese artefacto!